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El Neolítico santiagueño, o los siglos antes de la Era Cristiana:

         La investigadora santiagueña Amalia Gramajo de Martínez Moreno, sostiene que la más antigua cultura con evidencias arqueológicas en el territorio santiagueño, pobló las sierras de Ambargasta y Sumampa con toscos rudimentos precerámicos y una economía recolectora de tipo inferior...Después las sierras de Guasayán fueron ocupadas por grupos nómades de cazadores superiores procedentes de las zonas andinas del norte, cuyo paso fue seguido por sucesivas oleadas migratorias poseedoras de instrumentos líticos y de una industria típica. Estamos hablando de tiempos prehistóricos.

"Aproximadamente hacia el siglo IV de nuestra era -según las evidencias de la profesora Gramajo de Martínez Moreno- es válido suponer que en la llanura santiagueña se inicia una etapa cultural conocida como agroalfarería que implica un modo de vida sedentario. Esa cultura agrícola es la base del desarrollo indígena posterior hasta la época de la conquista,,, y trajo consigo la cerámica y otros adelantos tecnológicos."  Una alfarería variada, cocida, de buena coloración, ha quedado como trasunto del neolítico, y en ella pudo rastrearse, de ahí en adelante, manifestaciones culturales superiores, con representaciones religiosas, funerarias y plásticas. Sus decorados estilizaban aves y serpientes, enmarcados en guardas simétricas de originalidad artística, cultora de una divinidad ántropo-ornito-ofídica conjunto de hombre-pájaro-serpiente. Utilizaron el arco, la flecha, puntas de hueso y piedras; pescaban con redes de fibras vegetales, cultivaban maíz, zapallo y porotos, se sustentaban asimismo de la recolección de frutos silvestres y miel de los bosques vecinos; domesticaron el guanaco, el suri entre otros animales lugareños, tejían é hilaban con torteros; y aprovechaban el régimen de los ríos para los cultivos naturales periódicos en sus grandes esteros, ó emigraban cíclicamente en busca de mejores condiciones de vida en los bordes ribereños, estableciéndose sobre las elevaciones y montículos cercanos, aunque también se afincaron en cuevas serranas del sur, donde dejaron elocuentes muestras de arte rupestre con figuras antropomorfas y zoomorfas típicas de la cultura chaco-santiagueña.

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